as corredoiras de velas vir

asi ibamos, camino de las escuelas
zarandeaditos por la nostalgia futura
caminabamos de la mano
sin necesidad de estar juntos
al final del camino, siempre
la escuela, la fiesta, el prado, la vega, las cerezas
las viñas, las norias.el tren,
la termica, los trenes, las viñas,
el rio, los montes,
las nueces, la lechuza,
las cosechas, los bueyes,
la soledad del alba,
el reloj de luz sobre las lomas,
el reloj de luz de los arboles,
el reloj de los canjilones,
el reloj de los trenes atlanticos,
la meseta solo la imaginabamos como la osamenta de un mar muerto,
la tierra y su crujiente actividad,
al fondo del camino,
sobre los dia por venir
la lluvia tenia su taberna,
y nosotros los escondites benditos
donde inventabamos un mundo
de A a la Z
sin saber nada de las fotos del mundo,
poderosos como gorriones
comiamos sin pausa
las migas de los sueños
y asi jamas llegar a casa
nunca jamas regresar del mundo
a los establos del frio.
Pero si, si volviamos, de la mano
del humo
como barquitas estibadas de furtivos deseos,
caiamos dulcemente sobre el colo
de las madres
esperando el verano
en cada rincon de aquellos hogares dorados,
maduros como frutos de otoño
desplegados a lo largo de un techo incloncluaso
donde la nostalgia era un sonido inconcevible.
y nosotros. siempre,
siempre de la mano
de beatrices, invisibles para todos,
menos para las yemas de nuestros ojos.


